Fue una increible aventura. El cariño de los quinchinos te conmueve.
No faltó el trabjo duro: poner piso y pintar.

Además de acompañar a estos pobladores tan lejos y al mismo tiempo tan cerca.
!gracias Quinches!
!Los voluntarios volveremos!
# hecho por: Edmundo Burga @ 10:36 a. m.